Todos imaginamos que está en el exterior lo que nos mantiene jóvenes, este pensamiento es falso, ya que surgen problemas a diferentes niveles en el cuerpo que con el tiempo ocasionan: Cansancio, depresión, mal sueño o sueño no reparador, pérdida de la memoria y enfermedades crónicas, etc. Uno de los puntos más importantes es el exceso de grasa corporal que nos lleva a un proceso degenerativo y el envejecimiento prematuro.
Actualmente alrededor del mundo gracias a los avances médicos y tecnológicos la sobrevida de una persona cada vez es mayor, pero en numerosas ocasiones a pesar de cumplir más años, estos no se disfrutan, no es lo mismo tener mayor tiempo de vida enfermo y prolongar los sufrimientos consecuentes, que prevenir el desarrollo de las enfermedades y lograr un envejecimiento robusto.
La buena noticia es que con la medicina integral preventiva se pueden evitar algunos males de la vida actual.
Las hormonas están programadas en este reloj y parecieran estar relacionadas con el deterioro funcional que nos lleva a la enfermedad. Cada día existe más evidencia científica que la correcta normalización de sus niveles nos prolongan el equilibrio y la función óptima del cuerpo y nos producen bienestar. En algunos casos es necesaria la terapia de restitución hormonal, la cual debe de ser individualizada y siempre bajo un control estrecho. Se miden los niveles, se correlacionan con el cuadro clínico de cada paciente y se administran los tratamientos necesarios ya sea para corregir la deficiencia o el exceso.
Otra de las partes fundamentales para el bienestar del cuerpo y la mente es el uso de suplementos de diversos tipos como micronutrientes, oligoelementos, aminoácidos, etc., que con el paso del tiempo, malos hábitos y cambios en la composición corporal disminuye su absorción a nivel celular y no se cumple con los requerimientos diarios necesarios de dichos nutrientes, incrementando el deterioro general y por ende el envejecimiento. Por esta razón en todos los casos es necesaria la ingesta adicional de dichos nutrientes, el cual también debe ser individualizado con base al estudio integral del paciente, ya que a pesar de ser los suplementos muy nobles con el cuerpo, no son inocuos y pueden en algunos casos ocasionar toxicidad o intervenir con la absorción de otros nutrientes o medicamentos.
No es lo mismo alimentar al físico culturista sano y cuyo propósito principal es estar sano y aumentar la masa muscular sin riesgos que el paciente con sobrepeso, estrés, sedentario, y con limitaciones respiratorias o cardiovasculares que desea primariamente lograr un estado de salud general y posteriormente obtener un cuerpo que le permita prevenir limitaciones y afecciones en general y, por qué no, aceptable desde el punto de vista estético.
En la terapia nutricional y de ejercicio físico, se individualiza la nutrición y el programa de ejercicio físico para lograr los objetivos de cada quien. Idealmente el método es en base a la composición corporal que se mide desde la primera entrevista y se realiza el plan.
Tiene como base la Medicina Interna, es decir, integra las enfermedades ya existentes o bien, previene el desarrollo de las mismas. De esta manera nunca es tarde iniciar un programa de esta naturaleza que tomé en cuenta las enfermedades presentes (hipertensión arterial, diabetes, cardiopatías, nefropatía, etc.), las integre en un equilibrio, impida el avance y, en algunos casos retroceda el grado de afección, además de prevenir otras afecciones y sacar el máximo provecho de la función orgánica.
Tiene varios años en los países desarrollados y en nuestro país ya es una realidad. La medicina antiedad es sustentada en muy recientes conocimientos médicos, bases científicas y el estado del arte, modula el envejecimiento celular y potencia la actividad de los órganos equilibrando la edad biológica y cronológica. Se enfoca en el correcto y específico manejo del desequilibrio que ocurre a través de los años y que llevan al cansancio de los órganos y que en forma inicial ocasionan síntomas que se consideran normales o esperables para la edad, tales como fatiga, ganancia de peso, pérdida de la memoria, insomnio, trastorno de la sexualidad, migraña, resistencia a la insulina, obesidad, dificultad respiratoria, dolores y rigidez en las articulaciones y finalmente a las enfermedades crónico degenerativas como diabetes mellitus, Hipertensión arterial, Arterioesclerosis, Insuficiencia cardiaca, Fibromialgia reumática, Síndrome metabólico, Ansiedad, Síndrome de desgaste asociado a enfermedades crónicas, entre otros.
Se practica una historia clínica completa y minuciosa (interrogatorio y examen físico), y en caso necesario algunas pruebas psicológicas complementarias. En base a ello se hace una estimación de la edad biológica de los principales órganos. Una vez establecidos los diagnósticos se inicia tratamiento y se solicitan los estudios de laboratorio y gabinete complementarios.
Los fracasos con los distintos tratamientos los podríamos resumir como “no hay tratamientos unitalla o unisex y que la dieta, el medicamento o la cirugía que le dieron a mi abuelita le sirva a la nieta adolescente”. Es necesario valorar el método preciso de forma individual.
Las dietas utilizadas de forma aislada en su mayor parte funcionan en un comienzo pero al no ser individualizadas ni ser una parte en el complejo enfoque de tratamiento, tarde o temprano disminuyen el metabolismo y crean una rutina difícil de sostener por largos periodos llevando a frustración, desesperanza, y finalmente rebote y empeoramiento del problema.
Se debe reducir la grasa general y sobre todo la visceral, (que es aquella que no vemos ya que se encuentra en el hígado o alrededor de los intestinos), y con ésto controlar o retardar la aparición de enfermedades crónicas como demencia, pérdida de funciones mentales, diabetes, aumento de colesterol, etc. El exceso de grasa corporal es un estado patológico que nos mantiene en constante inflamación celular llevándonos al proceso degenerativo y el envejecimiento prematuro. Se debe tener en cuenta que existe el concepto bien aceptado del síndrome del obeso con peso normal que consiste en que no todas las personas que se encuentran en un peso adecuado son sanas ya que si presentan mayor cantidad de grasa en relación al músculo tienen la misma posibilidad de presentar enfermedades que el paciente con obesidad aparente, ya que al nivel celular el cuerpo se comporta de la misma manera. Dentro del programa de control se mide la composición corporal y en base a ello se calcula la cantidad y el tipo de alimentación y ejercicio conveniente para obtener el balance global de cada individuo.
El estudio que más sensibilidad presenta para conocer la composición corporal es la bioimpedancia, no se utiliza con frecuencia por lo que no se encuentra prácticamente en ningún laboratorio y sólo la gente que nos dedicamos a esto lo realizamos por la importancia real que tiene.
Como hemos explicado anteriormente la medicina antiedad no se refiere puramente a quitar imperfecciones en la piel o arrugas, sin embargo para la levantar la autoestima y reflejar al 100% lo ganado por medio de la terapia medica integral nos apoyamos en un gran equipo de especialistas en cirugía plástica para dar ese último retoque al cuerpo para tener el rejuvenecimiento completo.
En la medicina estética, estas terapias también son individualizadas en relación a lo que el paciente busque, que puede ser desde simples rellenos en la piel como una cirugía más completa, todo estudiado en conjunto con los especialistas.